El Sueño: una necesidad vital

El pasado miércoles 26 de abril, tuvimos el placer de escuchar a Anjana López Delgado, la doctora es Licenciada en Medicina y Cirugía, especialista en Neurofisiología Clínica, Máster en Sueño, miembro del Grupo Nacional de trabajo de Insomnio de la Sociedad Española de Sueño y es médica adjunta de Neurofisiología Clínica en el Centro de Consultas Médicas (CCM) de Mompía y en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. En su charla nos explicó qué es el sueño y qué variables influyen en él.

La Doctora comenzó explicándonos que el sueño es un fenómeno fisiológico y conductual (porque, a dormir, se aprende), consistente en una pérdida de conciencia transitoria, periódica y reversible. El sueño ocupa una tercera parte de nuestra vida (es decir, una persona de 60 años, habrá dormido 20), ya que pasamos en torno a 8 horas de cada día durmiendo. Y ¿qué es el sueño ideal? La doctora López Delgado, lo define como aquel que nos da la sensación (subjetiva) de haber sido reparador, y que nos permite sentirnos bien para realizar las actividades de la vida diaria, independientemente de las horas dormidas. La cantidad de horas ideales que se deben dormir dependerá de la persona y del momento del ciclo vital en que se encuentre. Por ejemplo, los bebés duermen unas 20h al nacer. Cuando nos hacemos mayores, nos diferenciamos en dos tipos de personas: dormidores cortos (que funcionan bien con 6-7 horas de sueño al día) y dormidores largos (necesitando 9-10). La adolescencia es un periodo en el que, por norma general, las horas necesarias para el descanso aumentan. Sin embargo, debido al hábito que han desarrollado de irse a dormir a altas horas de la madrugada, y al hecho de que tienen que madrugar para ir a clase, se produce lo que se conoce como el síndrome del retraso de fase. Este síndrome está caracterizado por  una alteración del ritmo del sueño, donde el ciclo sueño/vigilia se retrasa con respecto al ciclo de día/noche externo, manifestando insomnio a la hora de acostarse, y por la dificultad para despertarse por la mañana en el momento deseado. De hecho, se estima que el 23’8% de los adolescentes en España sufren de insomnio.

La Doctora López Delgado también nos explicó las diferentes fases por las que pasamos durante el sueño: la fase NO REM y la fase REM. La primera se divide en tres subfases (N1, N2 y N3; siendo la primera la fase más superficial, en la que empezamos quedándonos dormidos, y la última el sueño profundo, durante el cual se producen efectos tan importantes como la regeneración de tejidos y la recarga de energía). La fase REM (Rapid Eye Movement) facilita la regeneración cerebral. A lo largo de una noche, pasamos de media entre 3 y 5 ciclos de sueño en los que se combinan fases de sueño REM con fases de sueño no REM. Hay factores, como la luz, el ruido y la temperatura que podemos controlar para así lograr una mayor calidad de sueño. La luz azul de los dispositivos electrónicos inhibe la producción de melatonina (hormona del sueño), de manera que el cerebro interpreta que es de día, al recibir el mismo tipo de luz que recibe durante el día. Por ello, se recomienda no utilizar este tipo de dispositivos a partir de las 8-9 de la noche. En cuanto al ruido, hay personas que duermen con determinados sonidos (como el de la radio), porque lo han asociado al momento de irse a la cama (y dormir, no deja de ser una rutina); sin embargo, los sonidos extraños estimulan y dificultan el sueño, por lo que se debe intentar que la zona de descanso sea silenciosa. Por último, la temperatura ideal se encuentra en el rango entre los 19 y 20ºC, temperaturas más altas o bajas, dificultan que el cuerpo regule su temperatura, dificultando, por tanto, el sueño.

Sueño y Salud

Existe una relación muy importante entre el sueño y la salud. En la infancia, la hormona del crecimiento alcanza su pico máximo durante las noches. Además, el sueño ayuda a consolidar procesos de aprendizaje y memoria (especialmente durante la fase REM). Se ha encontrado que no poder dormir bien está asociado con mayores tasas de obesidad, diabetes y problemas mentales. Entre los problemas más frecuentes relacionados con el sueño, se encuentra el insomnio. Entre el 39% y el 40% de la población presenta problemas de insomnio, especialmente desde el confinamiento por COVID-19. Esto se debe a la pérdida de rutina y a una mayor exposición a dispositivos electrónicos durante el mismo. Hay diferentes tipos de insomnio: insomnio de inicio (dificultades para conciliar el sueño), de mantenimiento (caracterizado por un número elevado de despertares) y despertar precoz (nos levantamos de madrugada sin poder volver a conciliar el sueño). Ante estas situaciones podemos buscar un tratamiento. Entre las diferentes opciones, la terapia cognitivo conductual se considera la primera opción de tratamiento. Otras opciones que están dando resultados prometedores son las terapias de tercera generación, como el Mindfulness. Por último, el uso prescrito de melatonina por un doctor ha resultado útil en estos casos, ya que solamente la de las farmacias es la que ha demostrado evidencia científico en sus resultados, siempre acompañada de un correcto uso de pautas de higiene del sueño.

Agradecemos a Anjana y a los asistentes que nos acompañaron en la velada lo aprendido y disfrutado en esta ocasión. Invitamos al público al próximo reencuentro, “El amor no es un cuento de hadas”, en el que la directora de CIPSA, Ángela Carrera Camuesco, entrevistará a Marta Arasanz Roche. Este reencuentro tendrá lugar el miércoles 31 de mayo, a las 20:30 horas, en el Salón Laredo del Hotel Bahía.


Jaime Hazas, Laura Mansell y Ainhoa Santesteban
Psicólogas en prácticas en el Departamento de Psicología Clínica
del Centro Interdisciplinar de Psicología y Salud, CIPSA